El interés del hombre por el resto de animales y por la gran diversidad de sus formas comenzó en la antigüedad. En Grecia, en el s. iv a. C., Aristóteles describió numerosas especies y realizó un esbozo de clasificación del reino animal; pero muchas de sus conclusiones carecían de rigor científico, pues no se basaron en experimentos.
Con el Renacimiento, las investigaciones zoológicas adoptaron carácter verdaderamente científico y se desecharon algunas teorías aristotélicas y muchos conceptos fantasiosos sostenidos hasta entonces. La invención del microscopio por el neerlandés Anton van Leeuwenhoek permitió abordar el estudio de los tejidos de los animales y de seres hasta entonces desconocidos porque eran demasiado pequeños para ser observados a simple vista: los microbios o microorganismos.
Sebastian tu pagina esta muy bien, pero seria mejor que los 3 temas publicados esten en diferentes paginas
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